Durante dos semanas, las comprendidas entre los días 5 y 18 de agosto de 2019, Jerez, una de las grandes capitales del flamenco, acogerá la I Bienal de cante. Un proyecto al que le hemos puesto mucho cariño y esfuerzo y que, aun partiendo inicialmente de la iniciativa privada para darle impulso, siguiendo los deseos iniciales, ha ido poco a poco aunando fuerzas, tanto de instituciones públicas como de empresas y diferentes asociaciones culturales, comerciales y turísticas que finalmente han dado forma un verdadero proyecto colaborativo.  

Desde ‘La Guarida del Ángel’, como productora del proyecto, y ‘El Soniquete de Lola’, para sumar colaboraciones, fondos y comunicar, los objetivos que nos marcamos desde un principio no eran solo poner en valor este arte, sino la herencia del cante de Jerez como una de sus grandes señas de identidad.

Por ello, una de las actividades fundamentales de la Bienal es su concurso de cante, que hemos querido recuperar tras aquel primero —y último— celebrado en Jerez hace más de medio siglo y en el que queremos dar voz a hombres y mujeres, locales y foráneos, así como a profesionales con recorrido a sus espaldas o aquellos que comienzan a dar sus primeros pasos en el cante flamenco. 

Pero también queremos que la Bienal se convierta en un dinamizador de la ciudad en una época, el verano, en la que jerezanos y foráneos buscan ofertas de actividades asociadas a la cultura local. Por ello, el calendario de la Bienal ofrece actuaciones, cursos de formación, exposiciones, conferencias, visitas guiadas, talleres infantiles… En definitiva, un proyecto cultural diferente orientado a nuestra cultura y a nuestro flamenco. 

Desde la Bienal queremos también darle valor a las casas cantaoras, esas que durante décadas han ido dando forma a unas maneras propias de cante. Así, esta primera edición la dedicamos a la casa de los Sordera, una de las grandes sagas de artistas con el inconfundible sello del barrio de Santiago.

Por último, no queremos dejar pasar la oportunidad de agradecer la colaboración que nos prestan diferentes instituciones y entidades. Sin ellos, la Bienal que disfrutaréis —que disfrutaremos— no sería posible.